La misión continúa: Angola, tercera parada del Papa en África
El papa León XIV continúa en la tercera etapa de su tercer viaje apostólico por África con su llegada a Angola, luego de concluir su visita a Camerún. El Pontífice partió desde el aeropuerto internacional de Yaundé-Nsimalen, donde fue despedido tras una multitudinaria celebración eucarística en la que participaron cerca de 200 mil fieles, marcando el cierre de una intensa jornada pastoral en el país centroafricano.
Antes de abordar el avión que lo llevaría a Angola, el Santo Padre participó en la ceremonia oficial de despedida junto al primer ministro camerunés, Joseph Dion Ngute, y otras autoridades civiles y eclesiales. Durante la misa celebrada en Yaundé, el Papa animó a la Iglesia local a permanecer firmes en Cristo para ser “sal y luz de esta tierra”, recordando que la misión de los cristianos es irradiar el Evangelio en medio de las realidades sociales del continente.
Angola, tercera parada de un viaje misionero por África
Tras un vuelo de aproximadamente dos horas y media, el avión papal aterrizó en Luanda, donde el Pontífice fue recibido para continuar su agenda pastoral. Esta visita forma parte de un viaje apostólico en África que culminará en Guinea Ecuatorial.
En esta nueva etapa del viaje apostólico, el Papa busca fortalecer la dimensión misionera de la Iglesia africana, destacando su vitalidad y su papel en la evangelización del continente. Entre los primeros compromisos en Luanda se encuentra una visita de cortesía al presidente angoleño, João Manuel Gonçalves Lourenço, seguida de un encuentro con autoridades políticas y religiosas, empresarios, representantes de la sociedad civil y del mundo cultural.
Durante el vuelo hacia Angola, el Pontífice también envió mensajes de cercanía y bendición a los países sobrevolados. En un telegrama dirigido al presidente de Camerún, expresó su profunda gratitud por la hospitalidad recibida y los gestos de fraternidad durante su estancia. Asimismo, saludó a los pueblos de Gabón, República del Congo y Guinea Ecuatorial, invocando para ellos abundantes bendiciones de solidaridad, bienestar y prosperidad.
El Papa reza el Rosario en Mama Muxima
Uno de los momentos más significativos de la agenda en Angola fue el rezo del Santo Rosario presidido por el Papa en el Santuario de Mama Muxima, uno de los centros de peregrinación más importantes del país. Ante más de 20 mil fieles, el Pontífice ofreció un mensaje profundamente espiritual y misionero, centrado en la esperanza, la paz y el compromiso social.
En su reflexión, el Santo Padre recordó que el Rosario es una oración sencilla, antigua y universal, capaz de unir a los creyentes en la contemplación de Cristo. Citando la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae de San Juan Pablo II, destacó que esta devoción conserva la frescura de los orígenes cristianos y empuja a los fieles a “remar mar adentro” para anunciar a Cristo como Señor y Salvador.
El Papa describió a Angola como una “Iglesia viva y joven”, marcada por la fuerza del Espíritu Santo y por la profunda devoción del pueblo a la Virgen. En ese contexto, presentó a Mama Muxima —nombre que significa “Madre del corazón”— como una presencia maternal que acompaña al pueblo angoleño en sus alegrías y sufrimientos.
Oración que se convierte en compromiso
Durante el rezo de los Misterios Gloriosos, el Pontífice subrayó que la oración mariana debe impulsar a los cristianos a traducir la fe en gestos concretos de amor. Recordó que el seguimiento de Cristo implica atender las necesidades urgentes del mundo: alimentar al hambriento, cuidar al enfermo, educar a los niños y acompañar con dignidad a los ancianos.
Dirigiéndose especialmente a los jóvenes presentes en el santuario, el Papa los invitó a asumir la misión de construir un mundo nuevo inspirado en el Evangelio. Más allá de los proyectos materiales —como el plan para ampliar el santuario— los animó a edificar una sociedad marcada por la justicia, la fraternidad y el bien común.
En uno de los momentos más fuertes de su intervención, León XIV proclamó con claridad: “¡Es el amor el que debe triunfar, no la guerra!”, un llamado que resonó con fuerza en medio de los desafíos sociales y políticos que atraviesa el mundo.
“Ángeles-mensajeros” de esperanza
El encuentro concluyó con una invitación a los fieles a salir del santuario como “ángeles-mensajeros”, llevando a sus comunidades la ternura de María y la bendición de Dios. De este modo, el Papa presentó la devoción mariana no solo como un camino de oración, sino también como una escuela de misión, desde la cual los creyentes son enviados a transformar la sociedad con el amor de Cristo.
Con esta tercera parada en Angola, el viaje apostólico del papa León XIV continúa consolidándose como una peregrinación misionera de esperanza, reconciliación y paz, que busca fortalecer la fe de la Iglesia africana y renovar su compromiso evangelizador en el continente.








