Mostrar el rostro del Señor
La misión continúa hasta el infinito. De hecho, la inexistencia de las misiones equivale a la inexistencia de la Iglesia, ya que la Iglesia por su propia esencia es misionera (cf AG 2).
Esta afirmación queda claramente demostrada por el testimonio de los primeros Apóstoles. Incluso desde el calabozo de su prisión, san Pablo insta al pueblo de Éfeso a permanecer comprometidos “con la llamada que han recibido”. Este compromiso es necesario por el hecho de que aún hoy, como resuena el salmo responsorial, todavía hay algunas personas que quieren ver el rostro del Señor.
Sin embargo, no se puede descuidar la necesidad de leer los signos de los tiempos, como advierte el Señor en el Evangelio. Por lo tanto, oramos para que el Espíritu Santo nos guíe por “nuevos caminos” en la difusión de la Buena Nueva. ¡Amén!
A petición de la Pontificia Unión Misional, han colaborado en la escritura de estas meditaciones:
- Para los domingos: P. Yoland Ouellet, o.m.i., Director Nacional OMP, Canada de habla francesa
- Para los días de la semana:
- 1-14 de octubre: P. Karl Wallner, Director Nacional OMP, Austria
- 15 y 23 de octubre: P. Pierre Diarra
- 16-22 de octubre: P. Jafet Alberto Peytrequín Ugalde, Director Nacional OMP, Costa Rica
- 24-31 de octubre: P. Dennis C. J. Nimene, Director Nacional OMP, Liberia.




