Las OMP: un instrumento de solidaridad entre las iglesias
En el Evangelio de hoy, Jesús habla de expulsar demonios. Dice de sí mismo: “Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a ustedes” (Lc 11, 20). No cometeremos el error de siglos anteriores, cuando la Iglesia con sus instituciones, jerarquías y órganos, estaba virtualmente identificada con el reino de Dios. La iglesia no es el reino de Dios. Pero sirve al reino de Dios, a su reinado en el corazón de todos los pueblos y en la unión de todos los pueblos.
Estamos en el mes mundial de las misiones, cuyo punto culminante es el Domingo del DOMUND. La Iglesia lo celebra desde 1926, cuando el mundo y la Iglesia se encontraban en una época endemoniada. Los demonios del nacionalismo habían conducido a la primera gran guerra mundial y con su terminación, los demonios no habían desaparecido en modo alguno, sino que arrasaban aún con más ferocidad, alimentados por terribles crisis económicas. Durante este tiempo, el papa Pío XI (1922-1939) se opuso a las hostilidades y rivalidades de las naciones contra la autoridad de Cristo. Su lema es programático y dice: “Pax Christi in regno Christi – ¡La paz de Cristo en el reino de Cristo!”
Uno de los «exorcismos» de su tiempo fue la fundación de las Obras Misionales Pontificias en 1922, donde transformó tres asociaciones misioneras nacionales francesas existentes en una organización “papal”, universal. La Iglesia fue un actor de globalización desde el principio, trascendiendo todas las fronteras raciales, étnicas y políticas. La lista de 17 (¡!) grupos étnicos que se reúnen alrededor de Pedro y los discípulos llenos del Espíritu en Pentecostés (Hechos 2, 9-11) es testimonio de esto.
Pío XI no solo elevó a pontificias las ahora Obras Misionales Pontificias en 1922, sino que también introdujo el “Domingo Mundial de las Misiones” en octubre de 1926, en aquel momento como preparación a la Fiesta de Cristo Rey, que, en 1925, estableció se celebrase el último domingo de octubre. Se trata de un signo de solidaridad mundial entre los cristianos católicos que oran con y por los demás. Se trata de solidaridad, de recaudar apoyo financiero en todas las iglesias del mundo y de crear un equilibrio justo dentro de la Iglesia.
El Domingo Mundial de las Misiones echa de nosotros, los católicos, los demonios de la “autorreferencialidad” (Papa Francisco). Abre nuestros corazones y los abre a la solidaridad global. Hoy en particular, el Domingo Mundial de las Misiones es una contribución importante para garantizar que “la paz de Cristo esté presente en el reino de Cristo” (Pío XI).
A petición de la Pontificia Unión Misional, han colaborado en la escritura de estas meditaciones:
- Para los domingos: P. Yoland Ouellet, o.m.i., Director Nacional OMP, Canada de habla francesa
- Para los días de la semana:
- 1-14 de octubre: P. Karl Wallner, Director Nacional OMP, Austria
- 15 y 23 de octubre: P. Pierre Diarra
- 16-22 de octubre: P. Jafet Alberto Peytrequín Ugalde, Director Nacional OMP, Costa Rica
- 24-31 de octubre: P. Dennis C. J. Nimene, Director Nacional OMP, Liberia.




