Obispo de Mindat: «En nombre de Dios, pedimos que se detenga esta guerra»
El obispo Augustine Thang Zawm Hung, primer pastor de la diócesis de Mindat, en el Estado Chin (Myanmar), hizo un llamado urgente a la reconciliación y al cese de la violencia que continúa afectando a miles de familias en esa región del país.
«En nombre de Dios, nuestra invitación es a la reconciliación. Pedimos que se detenga esta guerra que hace sufrir al pueblo. Si se pudiera establecer un diálogo basado en la igualdad y la justicia, entonces se abriría una luz de esperanza», expresó el prelado en declaraciones a la Agencia Fides.
Erigida en enero de 2025 por el papa Francisco, la diócesis de Mindat reúne a más de 15.000 católicos distribuidos en comunidades rurales de montaña. Sin embargo, el conflicto armado ha obligado a gran parte de la población a abandonar sus hogares y ha transformado profundamente la vida pastoral de la Iglesia.
Ante esta realidad, el obispo continúa recorriendo las aldeas en motocicleta para celebrar los sacramentos, visitar a las comunidades y acompañar espiritualmente a los desplazados. «Nuestra cercanía ya es un mensaje de amor y solidaridad. No podemos combatir; nuestra misión es permanecer junto al pueblo y animarlo a mantener viva la fe», afirmó.
Monseñor Hung también destacó la fuerza de la oración como camino para alcanzar la paz. Por ello, ha invitado a todas las parroquias de la diócesis a promover momentos de adoración al Santísimo Sacramento, convencido de que «solo Dios puede conceder la verdadera paz».
Finalmente, dirigió un llamado a la Iglesia universal para no olvidar a Myanmar y, de manera especial, al pueblo del Estado Chin. «Recen por nosotros. No olviden a quienes siguen sufriendo las consecuencias de esta guerra», concluyó.
Fuente: Agencia Fides.





