La AMDEAM celebró la Jornada Mundial del Enfermo
Bajo el lema «La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro», la Iglesia venezolana celebró la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo con una agenda cargada de fe y compromiso social. Durante la jornada, se llevaron a cabo diversas actividades en todo el territorio nacional, destacando las visitas a enfermos en hospitales y hogares particulares, donde voluntarios y religiosos brindaron consuelo y acompañamiento. Así mismo, esta jornada estuvo acompañada por momentos de oración con el rezo del Santo Rosario y celebraciones eucarísticas, reafirmando la misión de la Iglesia de ser bálsamo para quienes atraviesan el misterio del sufrimiento.
En la Arquidiócesis de Caracas, tuvo lugar en la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, santuario donde reposan los restos de san José Gregorio Hernández. La Eucaristía fue presidida por el Pbro. Roberto Madriz, responsable de la Pastoral de la Salud arquidiocesana, y concelebrada por el Pbro. Ricardo Guillén, director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP). Durante la homilía, se resaltó la figura del «Médico de los Pobres» como modelo de esa caridad samaritana que busca aliviar las llagas del prójimo con amor y entrega desinteresada.
Complementando la acción pastoral, el Centro de Formación Misionera de las Obras Misionales Pontificias, en articulación con la Agrupación Misionera de Enfermos y Adultos Mayores, AMDEAM, llevó a cabo el foro formativo «La compasión del Samaritano: amar llevando el dolor del otro», orientado a reflexionar sobre el mensaje del Papa León XIV para esta jornada. El Msc. Luis Mindiola, secretario nacional de la POPF (obra que integra la AMDEAM), recordó que esta fecha fue instituida en 1992 por san Juan Pablo II como un espacio privilegiado de cercanía. Mindiola enfatizó la importancia de entender la vulnerabilidad no como un peso, sino como un lugar de encuentro con la misericordia divina.
El panel de expertos ofreció una mirada integral sobre el cuidado del doliente: el Pbro. Néstor Briceño, director de postgrado y estudios del segundo ciclo del ITER, analizó la fuerza salvífica de la compasión, mientras que la Hna. María José González, presidenta de AVESSOC, profundizó en el significado de compartir la carga del hermano. Finalmente, la Dra. Ingrid Graterol, referente de salud de Cáritas Venezuela, compartió con los participantes sobre los escenarios «donde el dolor se hace rostro», instando a la sociedad civil y a las instituciones a no pasar de largo ante el sufrimiento humano y a humanizar la asistencia sanitaria en el país.









