PUM publica reflexión con motivo de la XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada


 

Con motivo de la celebración de la XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada, celebrada cada año el 2 de febrero, la Pontificia Unión Misional (PUM) ha publicado una reflexión destinada a destacar la importancia de la vida consagrada como “presencia que permanece” junto a los pueblos.

En su mensaje, la PUM invita a reconocer que cada consagrado es portador de un carisma que se convierte en “fuego encendido para iluminar los rincones más oscuros de nuestra humanidad”. La reflexión subraya el llamado a la misión en contextos donde la dignidad está herida y la fe es puesta a prueba, retomando el mensaje del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada: “Profecía de la presencia: la vida consagrada donde la dignidad está herida y la fe es puesta a prueba”.

La publicación propone una invitación a la oración, la perseverancia y la esperanza activa, destacando la diversidad de formas de vida consagrada: la vida apostólica, la contemplativa, los institutos seculares, el Ordo virginum y la vida eremítica, todas llamadas a permanecer con amor, sin abandonar ni callar, haciendo de la propia vida un testimonio del Evangelio.

La PUM también recuerda la enseñanza del Beato Pablo Manna, fundador de la institución, quien afirmaba que “las almas consagradas a Jesucristo son todas misioneras por la propia naturaleza de su vocación”, y enfatiza que cada consagrado está llamado a vivir la misión con disposición, deseo y voluntad, incluso en los lugares más desafiantes de la sociedad.

Con esta reflexión, la Pontificia Unión Misional renueva su compromiso de acompañar y fortalecer a las vocaciones consagradas en todo el mundo, y anima a todos a pedir al Señor por el surgimiento de nuevas vocaciones al servicio de los más vulnerables y necesitados.

La reflexión completa se encuentra disponible en el siguiente enlace:

Descargar Reflexión – XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada