León XIV: “Inmensa tristeza” y “profundo dolor” por los sacerdotes, estudiantes y profesores secuestrados en Nigeria y Camerún

Este domingo 23 de noviembre el papa León XIV expresó su cercanía y participación personal en las angustias y preocupaciones de las familias y comunidades eclesiales que en los últimos días se han visto afectadas por una impresionante serie de secuestros colectivos en Nigeria y Camerún
«Con inmensa tristeza recibí la noticia del secuestro de sacerdotes, fieles y estudiantes en Nigeria y Camerún. Siento un profundo dolor, especialmente por los numerosos jóvenes secuestrados y por sus angustiadas familias», expresó el Santo Padre al término de la concelebración eucarística que ha presidido en la plaza de San Pedro con motivo de la solemnidad de Cristo Rey del Universo, y antes de recitar la oración mariana del Ángelus.
El obispo de Roma dirigió «un vehemente llamamiento para la liberación inmediata de los rehenes» y exhortó «a las Autoridades competentes a que adopten las medidas necesarias para conseguirla».
Los secuestros colectivos a los que se refiere el Pontífice son los que han tenido lugar en los últimos días en Ndop, en la arquidiócesis de Bamenda, en Camerún, y en Papiri (en el estado centro-occidental de Níger, en la República Federal de Nigeria).
En Camerún, dos sacerdotes fueron secuestrados el 15 de noviembre cuando regresaban después de celebrar una misa en Ndop. Otros cuatro sacerdotes y un laico que partieron el 18 de noviembre para negociar su liberación también fueron tomados como rehenes por la banda armada considerada afiliada a los grupos separatistas.
El 20 de noviembre, cinco de los rehenes fueron liberados. Los secuestradores siguen reteniendo al padre John Berinyuy Tatah.
El 21 de noviembre, en Papiri, en el estado centro-occidental de Níger, uno de los 36 países que forman parte de la República Federal de Nigeria, decenas de hombres armados llegaron en coches y motocicletas y asaltaron el complejo escolar «St. Mary», que acoge a niños de entre 12 y 17 años. Los secuestradores asaltaron los dormitorios y secuestraron a cientos de alumnos y a más de diez profesores.
«Oremos», añadió el Pontífice en su invocación antes del Ángelus, «por estos hermanos y hermanas nuestros, y para que las iglesias y las escuelas sigan siendo siempre y en todo lugar, espacios seguros y de esperanza».
Son 265 los secuestrados de la escuela St. Mary que siguen en manos de los raptores
«Los secuestradores son casi con toda seguridad criminales que buscan un beneficio ilícito pidiendo un rescate para liberar a los jóvenes que han capturado», dijo a la Agencia Fides Mons. Bulus Dauwa Yohanna, Obispo de Kontagora, la diócesis donde el 21 de noviembre varios centenares de alumnos fueron secuestrados por bandidos armados que asaltaron la escuela primaria y secundaria católica St. Mary, en la comunidad de Papiri.
Una nota enviada a Fides por la diócesis de Kontagora revela que 50 niños que habían sido secuestrados han logrado escapar y se han reunido con sus familias. Según la diócesis, «de las 315 personas capturadas en el momento del asalto, permanecen en manos de los secuestradores 265, de las cuales 239 son niños, 14 estudiantes de la escuela secundaria y 12 pertenecientes al personal escolar».
Los 50 menores consiguieron huir entre el viernes 21 y el sábado 22 de noviembre. «Estos últimos no habían informado a la escuela de que estaban a salvo; hemos podido confirmar su regreso a casa durante algunas visitas de control y mediante llamadas telefónicas con sus familiares», afirma la diócesis.
La escuela acoge a 430 alumnos de primaria (377 internos y 53 externos). La sección secundaria cuenta con 199 estudiantes, de los cuales 85 son internos y 14 externos. «Estos detalles son importantes –subraya la nota– para hacer comprender la magnitud del crimen cometido y los notables esfuerzos que se están llevando a cabo para tener en cuenta a cada alumno y miembro del personal secuestrado».
«Estamos profundamente comprometidos para que todos los secuestrados puedan regresar a casa sanos y salvos. Seguimos colaborando con las fuerzas de seguridad y todas las partes implicadas, e invitamos a la población a mantener la calma, continuar rezando y apoyar las acciones para el regreso de los rehenes», concluye la nota.
“Si el padre John no ha sido liberado antes del 26 de noviembre, se cerrarán las iglesias del decanato”, anuncia el Arzobispo de Bamenda
«Si el padre John sigue prisionero el 26 de noviembre, todas las parroquias, las escuelas y las instituciones católicas del decanato de Ndop serán cerradas. Los sacerdotes serán evacuados por su seguridad y el Santísimo Sacramento será retirado de las iglesias». Así lo anunció Mons. Andrew Nkea Fuanya, Arzobispo de Bamenda, en la región del Nordeste de Camerún, quien ha dicho que suspenderá las actividades pastorales de la Arquidiócesis si no se libera al padre John Berinyuy Tatah, párroco de Babessi, secuestrado junto a su vicario el pasado 15 de noviembre.
El anuncio fue dado en un comunicado firmado por el propio arzobispo y leído ayer, domingo 23 de noviembre, durante las misas celebradas en todas las parroquias de la Arquidiócesis. Mons. Nkea añadió que «si el 28 de noviembre el padre John sigue prisionero, el Arzobispo, el clero y los fieles laicos se dirigirán a Baba I, avanzando hacia el lugar donde está detenido, y regresarán con él o permanecerán allí hasta que sea liberado».
Según lo referido por Mons. Nkea, el padre John y su vicario fueron secuestrados el 15 de noviembre cuando regresaban a casa después de haber celebrado la misa por la inauguración del instituto universitario PAX en Ndop. Los dos sacerdotes «fueron capturados en Baba I (una aldea a unos 60 km de la ciudad de Bamenda, a lo largo de la circunvalación Bamenda-Nkambe, cerca de la localidad de Babessi) por varios hombres armados que afirmaban ser combatientes separatistas de Ambazonia, llevándolos a un lugar desconocido».
La referencia es a los separatistas que proclamaron el 1 de octubre de 2017 la independencia del Nordeste y el Sudeste de Camerún (regiones anglófonas, mientras que el resto del país es francófono), dando vida simbólicamente a la llamada República de Ambazonia.
El comunicado precisa que el 18 de noviembre fueron capturados cuatro sacerdotes y un laico enviados a negociar la liberación de los dos presbíteros. El vicario, los otros cuatro sacerdotes y el laico fueron liberados el 20 de noviembre, pero los secuestradores retuvieron al padre John, por cuya liberación Mons. Nkea ha amenazado ahora con suspender todas las actividades pastorales.
Esto, porque —como afirma el Arzobispo— «los frecuentes secuestros de nuestros sacerdotes y personal de misión nos han acorralado, y todo esto debe terminar inmediatamente». «Hay muchos laicos que sufrieron terriblemente por los secuestros, torturas y violencias en nuestra Arquidiócesis», recuerda Mons. Nkea, quien pide a los militares —«que deberían mantener el orden y proteger a la población»— que no torturen a los civiles ni les extorsionen dinero.
Fuente: Agencia Fides.




