León XIV invitó a renovar el compromiso misionero en el centenario del DOMUND
El papa León XIV invitó a la Iglesia universal a recordar con gratitud la historia y el testimonio de los misioneros y misioneras que, durante un siglo, han entregado su vida al anuncio del Evangelio. «¡Pensemos en cuánta historia misionera ha habido en estos cien años!», expresó al concluir el rezo del Ángelus del domingo 18 de octubre, con motivo de la centésima Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND).
Desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, ante los fieles congregados en la plaza de San Pedro, el Pontífice destacó la importancia de esta celebración, instituida por el papa Pío XI en 1926, como una oportunidad para agradecer la labor evangelizadora de la Iglesia y renovar el compromiso de todos los bautizados con la misión universal.
Cien años respondiendo al mandato de Jesús
Durante su intervención, León XIV también agradeció las oraciones recibidas durante los días previos y expresó su reconocimiento a los médicos, enfermeros y demás trabajadores del Policlínico Gemelli. El Papa señaló que su experiencia de enfermedad le permitió sentirse especialmente cercano a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento y anunció que retomaría gradualmente sus actividades, confiado en la ayuda de Dios y en la oración de los fieles.
Las OMP unen la oración por el Papa y por los misioneros
La víspera del DOMUND, las Obras Misionales Pontificias (OMP) promovieron el Rosario Misionero Internacional, una jornada de oración por la misión de la Iglesia y por la salud del Sucesor de Pedro. El encuentro se celebró en la terraza del Centro Internacional de Animación Misionera (CIAM), en el campus de la Pontificia Universidad Urbaniana, con vistas a la plaza de San Pedro.
La oración estuvo guiada por el cardenal Luis Antonio Gokim Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, quien invitó a encomendar al Señor al papa León XIV durante su recuperación y a orar por los misioneros y misioneras ad gentes que anuncian el Evangelio en todo el mundo.
Al recordar el testimonio de san Francisco Javier, el cardenal destacó la entrega de quienes dejan su tierra, su familia y sus seguridades para llevar a Cristo a comunidades que afrontan la pobreza, los conflictos y las distancias culturales. La oración estuvo acompañada de lecturas del Nuevo Testamento y de textos del magisterio misionero de los papas Francisco y León XIV.
Los cinco misterios gloriosos se meditaron en distintas lenguas, entre ellas suajili, albanés, tagalo y pidgin de Papúa Nueva Guinea, como signo de la universalidad de la Iglesia y de la diversidad de los pueblos llamados a encontrarse en Cristo.
«Uno en Cristo, unidos en la misión»
Antes del Rosario, se compartió un mensaje de la hermana Mary Teresa Barron, secretaria adjunta del Dicasterio para la Evangelización, con el encargo de presidir las Obras Misionales Pontificias. En sus palabras, destacó que el lema del DOMUND 2026, «Uno en Cristo, unidos en la misión», recuerda que la misión constituye el corazón de la Iglesia y la vocación de todo bautizado.
La celebración del centenario del DOMUND constituye así una ocasión para agradecer la entrega de generaciones de misioneros y renovar la cooperación espiritual y material que sostiene la evangelización. Cien años después de su institución, la Jornada Mundial de las Misiones recuerda que la misión continúa y que todos los bautizados están llamados a participar en ella, para que el anuncio de Jesús llegue a todos los pueblos.
Fuente: Agencia Fides.





