León XIV invita a contemplar a los santos como signo de la vida futura


Durante la audiencia general, el papa León XIV recordó la solemnidad de Todos los Santos, que se celebra el 1 de noviembre, y la conmemoración de los fieles difuntos, el día 2. El Pontífice destacó el valor del testimonio cristiano, la oración por quienes han partido de este mundo y el ejemplo de la beata Isabel Rosa Czacka, conocida como la «madre ciega de los ciegos».

Los santos, testigos de la vida futura

En su saludo a los fieles de lengua italiana, León XIV invitó a contemplar a la multitud de hombres y mujeres que han alcanzado la santidad y que, con su vida, anuncian la esperanza de la comunión eterna con Dios.

«Esta inmensa multitud de hombres y mujeres […] se nos presenta como un signo profético de la vida futura», expresó el Papa, al recordar que esa vida comienza ya en el compromiso y el testimonio cristiano durante nuestra existencia terrena.

La solemnidad de Todos los Santos invita así a reconocer que la santidad se manifiesta en quienes viven el Evangelio y hacen presente el amor de Dios en las circunstancias concretas de cada día.

Orar por quienes han partido

En su saludo a los fieles de lengua alemana, el Santo Padre recordó la conmemoración de los fieles difuntos, el 2 de noviembre, y destacó que la Iglesia dedica este tiempo a orar de manera especial por quienes han dejado este mundo.

El Papa animó a practicar esta obra de misericordia espiritual, pidiendo a Dios que los difuntos, una vez purificados, alcancen la comunión eterna con Él y con sus santos.

Esta invitación recuerda que la oración por los difuntos es una expresión de fe y esperanza, y un signo de la comunión que une a la Iglesia.

Isabel Rosa Czacka: una vida al servicio de los demás

Al dirigirse a los fieles polacos, León XIV evocó la figura de la beata Isabel Rosa Czacka, fundadora de la Congregación de las Hermanas Franciscanas Siervas de la Cruz, cuyo nacimiento, el 22 de octubre de 1876, cumple 150 años.

El Pontífice destacó cómo Czacka aceptó con valentía su discapacidad visual y convirtió esa experiencia en una oportunidad para servir a los demás. A través de las numerosas obras que impulsó, llegó a ser conocida como la «madre ciega de los ciegos».

Asimismo, expresó su deseo de que la congregación fundada por ella, dedicada a reparar la ceguera espiritual del mundo, contribuya a fortalecer el testimonio cristiano para que muchas personas puedan descubrir la salvación de Dios.

Las palabras de León XIV animan a vivir estas fechas del calendario litúrgico desde la esperanza, la oración y el compromiso con los demás. El ejemplo de los santos y de quienes han entregado su vida al servicio de los más necesitados recuerda que la fe está llamada a traducirse en gestos concretos de amor y en un testimonio que anuncie a Cristo al mundo.

Fuente: Vatican News.