León XIV emprende un viaje por América Latina para fortalecer la comunión y renovar la esperanza


Del 6 al 17 de noviembre, el Pontífice visitará Uruguay, Argentina y Perú. Su sexto viaje apostólico internacional estará marcado por el encuentro con las Iglesias locales, la defensa de la dignidad humana y el compromiso de los cristianos con la construcción del bien común.

El papa León XIV realizará del 6 al 17 de noviembre su sexto viaje apostólico internacional, una peregrinación que lo llevará a Uruguay, Argentina y Perú. El recorrido reunirá tres realidades latinoamericanas con historias y desafíos propios, pero unidas por la fe, la riqueza de sus comunidades y la búsqueda de caminos de fraternidad y esperanza.

Durante la presentación del programa en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, director de esta institución, describió el viaje como «un tiempo de escucha, de encuentro, un tiempo bendecido». La visita tendrá una dimensión especialmente significativa para cada país: Uruguay y Argentina recibirán a un Pontífice después de casi cuatro décadas, mientras que Perú será el escenario de un reencuentro con comunidades y lugares que marcaron la trayectoria misionera y episcopal de Robert Prevost.

A lo largo de doce días, León XIV pronunciará 36 discursos en español y sostendrá encuentros con autoridades civiles, representantes de la sociedad, comunidades eclesiales, jóvenes, trabajadores y personas en situación de vulnerabilidad. La dignidad humana, la atención a quienes viven en las periferias y la responsabilidad de construir el bien común serán algunos de los temas centrales de su mensaje.

Uruguay y Argentina: una Iglesia cercana a la sociedad

La primera etapa comenzará el 6 de noviembre en Uruguay, país de marcada identidad laica y profundas raíces cristianas. En Montevideo, el encuentro con las autoridades en la Plaza Independencia permitirá al Pontífice reflexionar sobre la convivencia, la cohesión social y la necesidad de construir una sociedad que reconozca y proteja la dignidad de cada persona.

Al día siguiente, su agenda lo llevará a distintas realidades del país, desde Paysandú hasta Casavalle, con encuentros en ámbitos educativos y comunitarios, además de una vigilia de oración. Estos espacios permitirán destacar la presencia de la Iglesia y su contribución a la vida social, especialmente mediante el acompañamiento y el servicio.

El 8 de noviembre comenzará la visita a Argentina. En Buenos Aires, León XIV se reunirá con las autoridades en la Casa Rosada y tendrá un momento de homenaje a la memoria del papa Francisco en la catedral metropolitana. El itinerario contempla, además, encuentros con representantes del mundo del trabajo, comunidades cristianas y otras tradiciones religiosas, jóvenes, obispos y equipos sinodales.

Perú: un reencuentro con la tierra de misión

La última etapa tendrá lugar en Perú, donde León XIV regresará a comunidades que conoció durante sus años de servicio sacerdotal y episcopal. El recorrido comprenderá Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa, y ofrecerá una oportunidad para reencontrarse con personas y lugares que forman parte de su historia pastoral.

La visita permitirá recordar también la tradición evangelizadora del país, marcada por el testimonio de santos como Rosa de Lima, Martín de Porres y Toribio de Mogrovejo, quien impulsó la transmisión de la fe mediante la formación y la difusión del catecismo en lenguas indígenas como el quechua y el aimara.

Al mismo tiempo, el itinerario pondrá de relieve desafíos actuales como las desigualdades sociales, la protección de los pueblos y del medio ambiente, la explotación de los recursos naturales y el impacto de las transformaciones tecnológicas. Durante la presentación del viaje se señaló que estas cuestiones podrían abordarse desde la reflexión sobre la relación entre fe y ciencia, caridad y tecnología, en sintonía con la encíclica Magnifica humanitas.

La visita tendrá también una dimensión de cercanía y escucha ante situaciones dolorosas que afectan a la Iglesia. Matteo Bruni confirmó que el Papa se reunirá durante el viaje con algunas víctimas de abusos, en el contexto de la responsabilidad eclesial de proteger a los menores, escuchar a quienes han sufrido y fortalecer los mecanismos de prevención.

Una invitación a vivir la fe desde la fraternidad

Los lemas escogidos por los tres países expresan el espíritu de esta peregrinación: «Les anuncio una gran alegría», en Uruguay; «Bienvenidos todos, y vayan y anuncien», en Argentina; y «Abramos el corazón», en Perú. Alegría, acogida, anuncio y apertura al prójimo son palabras que conectan el mensaje del Pontífice con la vocación misionera de la Iglesia.

A lo largo del recorrido estará presente también la llamada a la santidad, entendida como una forma concreta de vivir el Evangelio en la vida cotidiana. El testimonio de los santos latinoamericanos y de tantas personas que sirven en la educación, la solidaridad y el cuidado de los más vulnerables recordará que la fe está llamada a traducirse en gestos de amor y compromiso.

Más que un recorrido por tres países, este viaje apostólico se presenta como una invitación a escuchar, encontrarse y caminar juntos. Una Iglesia que acoge, acompaña y anuncia el Evangelio está llamada a ser signo de unidad y esperanza para toda la sociedad.

Fuente: Vatican News.