Las Obras Misionales Pontificias afrontan nuevos desafíos para la evangelización
La llamada del papa León XIV a vivir una permanente conversión misionera fue uno de los temas centrales durante los últimos días de la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias (OMP), celebrada en Roma del 27 de mayo al 3 de junio de 2026. Más de un centenar de directores nacionales de los cinco continentes reflexionaron sobre los desafíos actuales de la misión y la necesidad de fortalecer la corresponsabilidad eclesial en el sostenimiento de la obra evangelizadora.
Durante el encuentro, se puso de manifiesto que la misión de la Iglesia atraviesa nuevos desafíos, especialmente en aquellos países donde los procesos de secularización han provocado una disminución de la participación de los fieles y, en consecuencia, una reducción de las ayudas económicas destinadas a la evangelización. Esta realidad exige una administración cada vez más responsable y transparente de los recursos que sostienen la misión universal.
En este contexto, monseñor Samuele Sangalli, secretario adjunto del Dicasterio para la Evangelización y responsable de su administración, animó a los participantes a redescubrir el auténtico espíritu de cooperación misionera que dio origen a las cuatro Obras Misionales Pontificias. Durante su intervención, subrayó que la solidaridad entre las Iglesias debe expresarse no solo a través de la ayuda material, sino también mediante la oración, el intercambio de experiencias y el apoyo pastoral mutuo.
El prelado destacó que la disminución de las ofrendas en algunos países invita a una gestión más prudente de los recursos, al tiempo que impulsa a las Iglesias jóvenes a avanzar progresivamente hacia modelos de autosostenibilidad. Según explicó, este proceso debe desarrollarse respetando las posibilidades y realidades de cada Iglesia local, promoviendo el uso compartido de recursos y fortaleciendo las capacidades de administración y planificación pastoral.
Las reflexiones estuvieron en sintonía con el mensaje dirigido por el papa León XIV a los participantes de la Asamblea el pasado 1 de junio, cuando los exhortó a asumir con decisión una continua conversión misionera y a buscar nuevas formas de ser una Iglesia misionera capaz de responder a las heridas, tensiones y conflictos que afectan al mundo actual.
Asimismo, el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, recordó que cada miembro de la red mundial de las OMP está llamado a reconocerse como un don para los demás. En ese sentido, invitó a fortalecer la comunión y la colaboración entre las Iglesias, entendiendo que la misión es una responsabilidad compartida por todo el Pueblo de Dios.
Entre las propuestas surgidas durante la Asamblea se destacó la importancia de promover programas de formación para responsables de la administración económica en las diócesis de los territorios de misión. Estas iniciativas buscan fortalecer la transparencia, la buena gestión de los bienes eclesiales y la sostenibilidad de los proyectos pastorales y evangelizadores.
La Asamblea concluyó reafirmando el compromiso de las Obras Misionales Pontificias de seguir acompañando a las Iglesias jóvenes y de promover una cooperación misionera cada vez más solidaria, transparente y orientada al anuncio del Evangelio en todo el mundo.
Fuente: Agencia Fides.




