La IAM celebra 183 años formando pequeños grandes misioneros


La Pontificia Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) celebra este 19 de mayo sus 183 años de fundación, renovando en toda la Iglesia el llamado a reconocer a los niños y adolescentes como verdaderos protagonistas de la misión evangelizadora.

Fundada en 1843 por el obispo francés Charles de Forbin-Janson, la entonces llamada Santa Infancia nació inspirada en una intuición profundamente evangélica: que los niños ayudaran a otros niños a través de la oración, el sacrificio y la solidaridad. Desde entonces, esta obra pontificia ha extendido por el mundo una espiritualidad misionera que forma corazones abiertos al Evangelio y al servicio de los demás.

Hoy, a 183 años de aquel primer impulso misionero en Lyon, la IAM continúa viva en parroquias, escuelas y comunidades, acompañando a miles de niños y adolescentes en su crecimiento humano, cristiano y misionero. En Venezuela, la obra sigue fortaleciendo espacios de formación, oración y animación misionera donde los más pequeños aprenden a ser “amigos de Jesús y hacer amigos para Jesús”.

La celebración de este aniversario representa también una oportunidad para agradecer el testimonio de animadores, asesores, familias y comunidades que hacen posible el trabajo evangelizador de la IAM en las distintas Iglesias locales del país.

Con motivo de esta fecha, el Secretariado Nacional de la IAM ha preparado un subsidio especial de animación misionera para acompañar la celebración en parroquias y comunidades. El material incluye momentos formativos, dinámicas, actividades recreativas y el guion para la celebración eucarística, permitiendo que niños y adolescentes vivan este aniversario desde la alegría, la fraternidad y el compromiso misionero.

El itinerario propuesto está organizado en tres momentos: Eres valioso para Dios, Tu misión es iluminar y Olimpiadas misioneras, buscando ayudar a los participantes a descubrir que cada niño tiene un lugar importante en la Iglesia y una misión concreta en el mundo.

A 183 años de su fundación, la Infancia y Adolescencia Misionera sigue siendo una escuela de fe, comunión y servicio, donde generaciones de niños y adolescentes descubren que anunciar a Jesús también es cosa de pequeños grandes misioneros.