Jovenmisión vivió Pascua Juvenil Misionera en distintas regiones del país
La Pascua Juvenil Misionera, organizada por el servicio de animación juvenil misionera Jovenmisión, de la Pontificia Obra de la Propagación de la Fe (POPF) de las Obras Misionales Pontificias (OMP), se realizó del 31 de marzo al 5 de abril en ocho sedes del país. Las actividades se desarrollaron simultáneamente en las arquidiócesis de Cumaná, Mérida y Maracaibo, y en las diócesis de Barinas, San Cristóbal, Trujillo, Guasdualito y Machiques, convocando a jóvenes provenientes de diversas circunscripciones eclesiásticas.
Alegría y esperanza joven
Un total de 275 jóvenes participaron en esta experiencia de fe, procedentes de las arquidiócesis de Cumaná, Mérida y Maracaibo, así como de las diócesis de San Cristóbal, Barinas, Guasdualito, Machiques, Trujillo, El Vigía – San Carlos del Zulia, Maturín, Cabimas, Margarita, San Felipe y Punto Fijo.
La Pascua Juvenil Misionera responde a la línea de acción de espiritualidad del servicio Jovenmisión, cuyo propósito es propiciar en los jóvenes un encuentro kerigmático con Jesucristo que fortalezca su amistad con Él y renueve su compromiso con la misión de la Iglesia.
Durante estos días, los participantes vivieron momentos de oración personal y comunitaria, meditación de la Sagrada Escritura, celebraciones litúrgicas y espacios de silencio interior que les permitieron disponerse al encuentro con el rostro vivo de Cristo. Estas experiencias ayudaron a los jóvenes a escuchar la voz del Señor, profundizar en su amor y redescubrir el sentido de la fe vivida desde una perspectiva misionera.
El encuentro con Jesús resucitado
Para muchos de los participantes, la Pascua Juvenil Misionera representó una experiencia transformadora en su vida espiritual. Mariana Guevara, de la diócesis de Maturín, expresó que este encuentro significó un cambio profundo en su camino de fe, “Ha sido una transformación en mi manera de pensar, en mi corazón y en mi vida espiritual; me permitió reencontrarme con Jesús vivo y presente”.
Asimismo, manifestó su gratitud a Dios y a todos quienes hicieron posible esta experiencia.
Desde la diócesis de Margarita, Lourdes Castro destacó el valor de estos días como un camino de cercanía con Cristo, “No solo fortaleció mi relación con Él, sino que también me permitió experimentar su infinita misericordia. Hoy puedo proclamar con certeza que Cristo verdaderamente ha resucitado”.
Por su parte, Manuel Gamboa, de la diócesis de Guayana, extendió una invitación a otros jóvenes a abrir el corazón a este tipo de encuentros, animándolos a permitir que Jesucristo renueve sus vidas y resucite en lo más profundo de su ser.
Una experiencia que envía a la misión
La Pascua Juvenil Misionera no solo se vivió como un momento de encuentro personal con Cristo, sino también como un impulso renovado hacia la misión. Al finalizar la experiencia, los jóvenes regresan a sus comunidades con el corazón encendido, llamados a ser testigos de la Resurrección y a anunciar con alegría la Buena Nueva.
De esta manera, Jovenmisión continúa fortaleciendo la formación de discípulos misioneros que, desde su realidad concreta, responden al envío de la Iglesia y llevan la luz de Cristo a sus comunidades, parroquias y espacios de vida cotidiana, contribuyendo a la construcción de una Iglesia cada vez más misionera.












