Iglesia venezolana celebra nuevas vocaciones misioneras
La Iglesia que peregrina en Venezuela celebra con gratitud el surgimiento de nuevas vocaciones misioneras. En medio de la difícil situación que afronta el país, cuatro jóvenes de distintas Iglesias locales del país han respondido al llamado de Dios para servir en territorios de misión.

Luilly Gutiérrez, de la diócesis de Cabimas, se encuentra en la parroquia indígena de San Miguel de Betania, en la Amazonía venezolana perteneciente a la diócesis de Ciudad Guayana. Por su parte, Augusto Valencia, de la diócesis de Valle de la Pascua, trabaja con el pueblo pemón en la Gran Sabana, atendida por el Vicariato Apostólico de Caroní.

Este mes se han integrado al servicio misionero Iliana Gómez, de la diócesis de Margarita, en la Comunidad de San Francisco de Wayo, Vicariato Apostólico de Tucupita, y Omar Rodríguez, de la diócesis de Maturín, en Wonken, otra comunidad indígena de la Gran Sabana.

Antes de asumir su envío, estos jóvenes participaron en el programa Relevo Misionero “Ad Gentes”, un itinerario de discernimiento y preparación integral que fortalece la vocación misionera y los prepara para el servicio en comunidades de misión en Venezuela.

El profesor José Luis Andrades, coordinador del programa, destacó: “Se trata de cuatro jóvenes nacidos en nuestras parroquias, bautizados y confirmados en los procesos pastorales, quienes han recibido acompañamiento a lo largo de su formación misionera a través de distintas instancias, como la Pontificia Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) y el Servicio de Animación y Cooperación Misionera Juvenil (Jovenmisión). Tras este recorrido, han sentido en su corazón el llamado a ir más allá, dejando temporalmente su vida cotidiana para compartirla con los más sencillos y colaborar en la misión de anunciar el Evangelio, siguiendo la orientación de la Iglesia ‘Ad gentes’”.
El ejemplo de estos jóvenes refleja la vigencia del llamado del apóstol San Pablo: “Ven a Macedonia y ayúdanos”. Lejos del narcisismo y el individualismo, responden al deseo de seguir al Maestro, compartiendo su vida con los pueblos más sencillos y llevando el Evangelio allí donde más se necesita, con el corazón abierto y total disponibilidad.
Las Obras Misionales Pontificias (OMP) Venezuela acompañan a estos misioneros con oración y cercanía, reconociendo la importancia de promover y apoyar la misión como expresión del compromiso eclesial y del servicio a los pueblos.




