San José Gregorio Hernández: un legado de fe y servicio


En el marco de la celebración del mes de las Misiones, las Obras Misionales Pontificias (OMP), en alianza con Cultura Chacao, llevaron a cabo con éxito el foro «San José Gregorio Hernández: franciscano seglar, misionero de la esperanza» el pasado miércoles 29 de octubre en la Biblioteca Los Palos Grandes, Chacao.

El evento, que se desarrolló entre las 3:00 y las 4:30 p.m., contó con la participación del Dr. Cristian Álvarez, de la Orden Franciscana Seglar, Fraternidad La Chiquinquirá, como ponente principal.

El foro buscó difundir el invaluable legado del primer santo de Venezuela, resaltando dos aspectos clave de su identidad que explican su santidad y trascendencia: su vida como laico comprometido y su vocación misionera.

La fe y la ciencia al servicio de los demás

El Dr. José Gregorio Hernández (1864-1919) logró una admirable unidad de vida, cimentando su santidad en una profunda fe y un riguroso ejercicio científico. El ponente, Dr. Álvarez, destacó que el santo se unió a la Orden Franciscana Seglar (OFS) en 1899, una asociación laical que se compromete a vivir el Evangelio al estilo de san Francisco de Asís.

Esta vocación franciscana lo llevó a entender la medicina como una misión de caridad y humildad. Álvarez subrayó que, aunque la OFS tiene más de 800 años, el Concilio Vaticano II recordó que todos los laicos están llamados a ser santos en el mundo, una verdad encarnada perfectamente por Hernández.

Misionero de la Esperanza

José Gregorio Hernández, conocido como el «médico de los pobres», traducía su carisma franciscano en acciones concretas: atendía gratuitamente a los pacientes sin recursos e incluso les costeaba sus medicinas.

El Dr. Cristian Álvarez enfatizó que llamar a Hernández «Misionero de la Esperanza» es comprender cómo su consultorio se convirtió en su campo de misión, donde ofrecía atención, dignidad y devolvía la esperanza a los más vulnerables en un contexto de dificultad.

Su testimonio de vida se caracterizó por la alegría, serenidad y paz, elementos de una «manera de ver la vida que nos lleva sonriendo». El ponente recordó: «Estamos llamados al bien, se trata de hacer el bien», sintetizando su misión de caridad.

San José Gregorio Hernández, en su faceta como médico insigne y como laico franciscano, es un ejemplo de cómo vivir la fraternidad.