Fraternidad, formación y misión marcaron encuentro diocesano en Tukuko
“Misioneros con Cristo en comunión, participación y misión” fue el lema que reunió a más de 130 agentes pastorales, jóvenes y animadores de las distintas parroquias de la Diócesis de Machiques en el primer Encuentro Diocesano de Misiones, celebrado el pasado 13 de junio en la parroquia Ángeles Custodios del Tukuko, perteneciente a la Zona Pastoral Divina Pastora.
La iniciativa, organizada por el Secretariado Diocesano de Misiones, tuvo como objetivo fortalecer la identidad misionera de los participantes, ofreciendo espacios de oración, formación, convivencia fraterna y acercamiento a la realidad de los pueblos indígenas presentes en este territorio de misión.
Durante la jornada, los asistentes compartieron momentos de reflexión y encuentro que permitieron profundizar en el llamado a ser discípulos misioneros en medio de los desafíos pastorales de la región. Además, la experiencia favoreció el intercambio entre comunidades parroquiales que, desde distintos contextos, trabajan por el anuncio del Evangelio.
Uno de los aspectos más significativos del encuentro fue la oportunidad de convivir con la comunidad del Tukuko y acercarse a la riqueza cultural del pueblo Yukpa. Para muchos participantes, esta experiencia representó un descubrimiento de nuevas realidades y una invitación a vivir la misión desde la escucha, el respeto y la cercanía.
Juan Finol, joven de la parroquia Santísima Trinidad, destacó que el encuentro le permitió experimentar la presencia de Dios en la fraternidad compartida entre misioneros de toda la diócesis. Asimismo, señaló que el contacto con la naturaleza y con la comunidad indígena hizo de esta jornada una experiencia profundamente significativa para su vida de fe.
Por su parte, Mildret Berty, de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, expresó que el encuentro fue una oportunidad para conocer a otros agentes de pastoral y fortalecer los lazos de comunión entre las parroquias. Además, valoró el acercamiento a la cultura indígena como una llamada a promover espacios que favorezcan una evangelización respetuosa y una mayor integración entre fe y cultura.
La experiencia también dejó huellas profundas en quienes tuvieron por primera vez un contacto cercano con el pueblo Yukpa. Elvira González, de la parroquia Buen Pastor, afirmó que la jornada le permitió descubrir el rostro de una Iglesia que camina junto a los pueblos y comprender la importancia de acercarse a las comunidades desde la escucha y el acompañamiento. Según señaló, la misión exige formación permanente, oración y disponibilidad para aprender de aquellos a quienes se sirve.
De igual manera, Daniris Pérez, de la parroquia Catedral de Machiques, resaltó la acogida de la comunidad local y la riqueza humana encontrada durante la misión. La calidez de las familias, la apertura para recibir el mensaje del Evangelio y la belleza de los paisajes hicieron de esta experiencia un momento inolvidable que fortaleció su compromiso misionero.
Los participantes coincidieron en que este tipo de encuentros ayudan a renovar el entusiasmo evangelizador, fortalecer la comunión diocesana y despertar una mayor sensibilidad hacia las realidades misioneras presentes en el territorio. Asimismo, manifestaron su deseo de que estas iniciativas continúen realizándose y puedan replicarse en las distintas zonas pastorales.
Al finalizar la jornada, los misioneros regresaron a sus parroquias con el compromiso de compartir lo vivido y seguir impulsando la acción evangelizadora en sus comunidades. Con el corazón encendido por la experiencia y fortalecidos en la fe, renovaron su disposición de anunciar a Cristo y caminar junto a los pueblos, especialmente aquellos que más necesitan la cercanía de la Iglesia.









