Familias misioneras llevan el Evangelio a las comunidades de Cabimas


El Servicio de Familias Misioneras (FAMI), adscrito a la Pontificia Obra de la Propagación de la Fe (POPF) de la Diócesis de Cabimas, realizó las Misiones en Familia (MIFA) del 28 de agosto al 1 de septiembre en la parroquia Perpetuo Socorro de Pueblo Nuevo, como parte de su compromiso con la animación y evangelización de las comunidades.

La experiencia contó con la participación de 97 personas, entre el equipo coordinador y las familias misioneras, quienes durante estos días compartieron la fe y el servicio en distintos sectores de la parroquia.

Familias que evangelizan desde la vida cotidiana

Las MIFA constituyen una experiencia de evangelización que involucra a todos los integrantes de la familia, invitándolos a descubrir que el hogar también es un espacio privilegiado para vivir, anunciar y compartir la fe.

A través de visitas casa por casa, jornadas de formación y acciones de servicio social, las familias misioneras se acercaron a la realidad de la comunidad para acompañar, escuchar y compartir el mensaje del Evangelio, promoviendo al mismo tiempo valores como la solidaridad, la ayuda mutua y la comunión.

Durante la jornada, los participantes recorrieron diversos sectores de la parroquia y desarrollaron una programación que integró espacios recreativos, momentos de oración y talleres de formación misionera, fortaleciendo los vínculos entre las familias y la comunidad parroquial.

Una Iglesia que anuncia en familia

La experiencia de las MIFA reafirma la importancia de incorporar a las familias en la tarea evangelizadora de la Iglesia, reconociéndolas como protagonistas de la misión en sus propios ambientes.

Desde la POPF, el Servicio de Familias Misioneras impulsa así una propuesta que busca llevar el Evangelio a los espacios cotidianos, fortalecer la vida comunitaria y despertar en cada hogar la conciencia de que la misión también comienza en la familia.

Con iniciativas como esta, las familias misioneras de la Diócesis de Cabimas continúan haciendo de la oración, el anuncio y el servicio caminos concretos para construir comunidades más fraternas y comprometidas con la misión.