El Rosario Misionero Mundial acompañará la beatificación de Fulton J. Sheen


Las Obras Misionales Pontificias (OMP) de Estados Unidos invitaron a los católicos a unirse espiritualmente a la beatificación del arzobispo Fulton J. Sheen mediante el rezo del Rosario Misionero Mundial, una iniciativa que busca renovar el compromiso de la Iglesia con la oración por las misiones y la evangelización universal.

La celebración de beatificación tendrá lugar el próximo 24 de septiembre en St. Louis, Missouri, y será presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle, proprefecto del Dicasterio para la Evangelización.

Una red de oración que une a la Iglesia

Como preparación para este acontecimiento, las comunidades religiosas de Estados Unidos emprendieron la elaboración de 75.000 rosarios misioneros, que serán entregados a los peregrinos que participen en la celebración.

Monseñor Roger J. Landry, director nacional de las Obras Misionales Pontificias en Estados Unidos, explicó que la iniciativa nació por sugerencia de las religiosas que integran el comité organizador de la beatificación y rápidamente encontró una respuesta entusiasta en numerosas congregaciones.

El sacerdote destacó además una significativa coincidencia providencial: las religiosas comenzaron a confeccionar los rosarios el 13 de mayo de 2026, fecha que posteriormente descubrieron coincidía con el aniversario de la visita que el arzobispo Sheen realizó a su monasterio en 1977, donde celebró la Eucaristía, compartió un momento de oración y ofreció una conferencia espiritual.

Una oración por Venezuela

En el marco de esta preparación espiritual, las Obras Misionales Pontificias invitan también a las comunidades eclesiales a ofrecer el Rosario Misionero Mundial por las familias venezolanas afectadas por el terremoto ocurrido el pasado 24 de junio, confiando al Señor el consuelo de quienes sufren, la fortaleza de los equipos de ayuda y la pronta recuperación de las comunidades impactadas.

Asimismo, la próxima beatificación de Fulton J. Sheen se presenta como una ocasión para encomendar a la Iglesia en Venezuela a la intercesión de quien dedicó su vida a despertar el espíritu misionero y a promover la cooperación entre las Iglesias. Que el nuevo beato alcance del Señor el don de la esperanza para quienes atraviesan el dolor, fortalezca la solidaridad del pueblo venezolano y anime a la Iglesia a seguir siendo signo de cercanía, consuelo y reconstrucción en medio de la adversidad.

«Beato Fulton J. Sheen, apasionado anunciador del Evangelio y promotor de las misiones, intercede por Venezuela. Alcánzanos la fortaleza en la prueba, la esperanza en el dolor y un corazón siempre dispuesto a servir a nuestros hermanos. Amén.»

Un llamado a vivir la misión desde la oración

Según Mons. Landry, la iniciativa permitirá que miles de fieles participen espiritualmente en la beatificación, incluso quienes no puedan viajar hasta Missouri.

«La esperanza no es solamente poner un Rosario en las manos de cada peregrino, sino inspirar un renovado compromiso de oración por las misiones y de respuesta al llamado de llevar el Evangelio a todos los pueblos», expresó el director nacional de las OMP.

La jornada comenzará con un programa de animación previo a la celebración eucarística, que incluirá momentos de reflexión, testimonios y música, preparando a los fieles para vivir este acontecimiento eclesial.

Un pastor que marcó la historia de la evangelización

Reconocido como una de las figuras más influyentes del catolicismo estadounidense del siglo XX, Fulton J. Sheen dedicó gran parte de su ministerio a la predicación, la formación y la promoción de la misión universal de la Iglesia.

En el camino hacia los altares, fue declarado Venerable por el papa Benedicto XVI en 2012, y en 2019 el papa Francisco autorizó la promulgación del decreto que reconoció el milagro atribuido a su intercesión, paso que abrió el camino para su próxima beatificación.

La celebración del 24 de septiembre no solo recordará el testimonio de este gran pastor y misionero, sino que también renovará el compromiso de la Iglesia con la oración y la cooperación misionera, un legado que Fulton J. Sheen impulsó con fuerza y que continúa vivo a través del Rosario Misionero Mundial y de las Obras Misionales Pontificias.

Fuente: Agendia Fides.