El Papa León XIV envía ayuda económica a las zonas de Colombia afectadas por el terremoto
El papa León XIV expresó nuevamente su cercanía con el pueblo colombiano tras el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el suroeste del país el pasado 10 de agosto. Además de elevar su oración por las víctimas y las familias afectadas, el Pontífice dispuso una primera ayuda económica de emergencia para las diócesis que enfrentan las consecuencias del desastre.
Durante la Audiencia General de este miércoles 12 de agosto, León XIV dirigió un mensaje en español a los colombianos, asegurando sus oraciones por quienes perdieron la vida, los heridos y todas las personas afectadas por el movimiento telúrico. También expresó su gratitud hacia los equipos de rescate, voluntarios y organismos que trabajan en la atención de la emergencia.
«Rezo por el eterno descanso de los difuntos, por sus familias y por todos los que han sido golpeados por esta tragedia», manifestó el Papa, al tiempo que reconoció la labor de quienes participan en las operaciones de rescate y asistencia.
Una ayuda concreta para las diócesis afectadas
La cercanía del Pontífice se ha traducido también en una respuesta concreta. A través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, por medio de la Limosnería Apostólica, el papa León XIV destinó inicialmente 100.000 euros para atender las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas.
Los recursos serán canalizados a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana de la Conferencia Episcopal de Colombia, organismo que coordina la recepción y distribución de la ayuda destinada a las zonas damnificadas.
Desde las primeras horas posteriores al terremoto, el arzobispo Luis Marín de San Martín, prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, ha mantenido comunicación con la Nunciatura Apostólica y con la Conferencia Episcopal de Colombia para conocer de primera mano la situación y determinar las necesidades más inmediatas.
La ayuda constituye una primera respuesta y podrá ampliarse de acuerdo con la evolución de la emergencia y las necesidades que sean comunicadas al Dicasterio.
Una Iglesia cercana al sufrimiento
La respuesta del Papa expresa una Iglesia que busca estar cerca de quienes atraviesan situaciones de dolor y vulnerabilidad. «Es la Iglesia como familia de Dios», señaló el arzobispo Marín, destacando una presencia atenta al sufrimiento y capaz de responder con fraternidad y eficacia.
Mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y atención a las comunidades afectadas, la Iglesia en Colombia mantiene activa su acción pastoral y solidaria, acompañando a las familias que han perdido seres queridos, viviendas y bienes materiales.
La iniciativa del Santo Padre se suma a las numerosas expresiones de solidaridad que han surgido dentro y fuera de Colombia, recordando que, ante una emergencia, la oración y la acción concreta pueden convertirse en signos de esperanza para quienes más lo necesitan.
Fuente: Vatican News.





