CAM 7: Brasil se prepara para el Congreso Misionero Americano


En el marco de la 62ª Asamblea General de Obispos de Brasil, celebrada en Santuario Nacional de Aparecida, se realizó el lanzamiento oficial del Séptimo Congreso Misionero Americano (CAM 7), un importante acontecimiento para la animación misionera de la Iglesia en el continente.

El anuncio fue realizado durante una celebración por Dom Maurício da Silva Jardim, quien destacó que este evento representa un nuevo hito para la Iglesia en América en su camino hacia el congreso que se celebrará en 2029. El obispo recordó además que esta será la segunda ocasión en que Brasil acoge este encuentro continental, después del congreso realizado en 1995 en Belo Horizonte. En esta oportunidad, la sede será la Arquidiócesis de Curitiba, que se prepara para recibir delegaciones de más de 20 países del continente.

El CAM 7 se celebrará bajo el lema “América en movimiento: el Pueblo de Dios que anuncia y da testimonio de Jesucristo”, una expresión que refleja el dinamismo misionero de las Iglesias del continente y su llamado a llevar el Evangelio a todas las realidades, especialmente en las fronteras humanas y geográficas.

Durante el acto también intervino Regina da Costa Pedro, directora nacional de las Obras Misionales Pontificias en Brasil, quien subrayó que el tiempo de preparación hacia el congreso será una oportunidad para fortalecer el compromiso misionero de las Iglesias locales, promover el intercambio de experiencias pastorales y discernir caminos de renovación y conversión misionera en el continente.

El anuncio de que Brasil acogería el CAM 7 se realizó en 2024 durante la celebración del CAM 6 en Puerto Rico. Desde entonces, las Iglesias locales han iniciado un proceso de preparación que culminará con el congreso que tendrá lugar del 14 al 18 de noviembre de 2029 en Curitiba.

Actualmente continúan trabajando diversos equipos organizadores que acompañan el proceso preparatorio del CAM 7, entre ellos los comités: metodológico, teológico, de síntesis, económico, litúrgico y de comunicación. Todos ellos buscan asegurar que el congreso sea un verdadero espacio de comunión, reflexión y envío misionero para las Iglesias de América.

Fuente: OMP Brasil