OMP acompaña formación de voluntarios misioneros en Caracas


En un ambiente de fraternidad, oración y espíritu misionero, 23 agentes de pastoral participaron el pasado sábado 18 de abril en un encuentro de preparación para el voluntariado misionero de las Obras Misionales Pontificias (OMP), realizado en la sede nacional. La jornada buscó fortalecer la identidad de los participantes como discípulos enviados a anunciar el Evangelio en sus comunidades y en los distintos espacios de la vida pastoral.

Durante el encuentro, los participantes compartieron un momento inspirados en el mensaje que el papa León XIV, ha publicado como motivación en el camino al Domingo Mundial de las Misiones (Domund) 2026. En su reflexión, el Santo Padre invita a renovar el compromiso evangelizador de los cristianos, recordando que la misión nace de la unión con Cristo y de la comunión entre los creyentes, llamados a anunciar la fe con alegría y generosidad.

Uno de los momentos centrales fue la meditación de un fragmento del Evangelio de san Juan 17, 21: “Que todos sean uno… para que el mundo crea que tú me has enviado”. A partir de esta Palabra, los participantes profundizaron en el sentido misionero de la comunión eclesial: vivir unidos en Cristo para que el mundo pueda reconocer en la Iglesia el testimonio vivo del Evangelio. La reflexión permitió comprender que cada bautizado está llamado también a ser enviado a la misión, continuando la obra de Cristo en medio del mundo.

La jornada incluyó además espacios de trabajo en grupo, donde los participantes compartieron aquello que más les había interpelado tanto de la Palabra de Dios como del mensaje del Papa. Este diálogo permitió también conocer la realidad pastoral de las parroquias de origen de los participantes, provenientes de diez arciprestazgos de la Arquidiócesis de Caracas, lo que enriqueció el encuentro con la diversidad de experiencias e iniciativas evangelizadoras.

Al finalizar la actividad, los futuros voluntarios misioneros reafirmaron su compromiso de continuar el proceso formativo y participar en próximos encuentros, con la esperanza de que estos espacios se traduzcan en experiencias concretas de misión.

Con estas iniciativas, las OMP continúan promoviendo una Iglesia en salida, que forma y envía discípulos misioneros dispuestos a compartir la fe y a ser testigos del amor de Dios en sus comunidades y más allá de sus fronteras.