Iglesia caraqueña celebró la XXIV Caminata Misionera Juvenil


Bajo el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión. Un doblete de amor», jóvenes de diferentes colegios y parroquias de Caracas participaron en la XXIV Caminata Misionera Juvenil, una jornada que hizo de la oración, la fraternidad y la solidaridad expresiones concretas de su compromiso como discípulos misioneros.

La mañana de este sábado, la caminata partió desde el Nuevo Circo de Caracas, con una intención especial: orar y manifestar cercanía a las personas y familias más afectadas por los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio. De esta manera, la caminata se convirtió en una oportunidad para recordar que la misión de la Iglesia se construye desde la comunión y el compromiso de caminar juntos al encuentro de quienes atraviesan situaciones de dificultad.

A lo largo del recorrido se desarrollaron diversas estaciones de reflexión ubicadas en los campamentos transitorios. En estos espacios, los jóvenes pudieron acercarse a la realidad de las comunidades afectadas mediante momentos de oración, escucha y sensibilización, reconociendo que la unidad en Cristo impulsa a salir de las propias seguridades para acompañar, servir y compartir la esperanza con los hermanos.

La jornada culminó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el padre Gratus Fiolenzo Mzena, IMC. La celebración constituyó el momento central de encuentro con Cristo, fuente de la comunión que anima y fortalece el compromiso misionero de la Iglesia.

Una juventud unida para vivir la misión

El lema de esta XXIV Caminata Misionera Juvenil recordó que la misión no es una tarea individual, sino una experiencia de comunión que nace del encuentro con Jesús y se fortalece en el servicio a los demás. Ser uno en Cristo significa reconocer que todos formamos parte de una misma Iglesia y que estamos llamados a trabajar unidos en el anuncio del Evangelio.

Así, los jóvenes de Caracas reafirmaron que la misión se vive también cuando se tienden puentes de solidaridad, se acompaña el sufrimiento de quienes más lo necesitan y se comparte la esperanza en medio de las dificultades.

Con esta iniciativa, la Caminata Misionera Juvenil renueva su invitación a las nuevas generaciones a caminar unidas en Cristo, haciendo de la fe una experiencia compartida y del servicio una forma concreta de anunciar el amor de Dios.