El Papa León XIV invita a los jóvenes del mundo a vivir la JMJ Seúl 2027
El papa León XIV ha invitado a los jóvenes de los cinco continentes a participar en la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará en Seúl en 2027. A través de un videomensaje, el Pontífice presentó este encuentro como una oportunidad para vivir una peregrinación de fe, amistad y esperanza, que permita renovar el encuentro personal con Cristo y fortalecer la comunión de la Iglesia.
«Los invito vivamente a ir a Seúl», expresó el Santo Padre, al recordar que la JMJ va más allá de conocer una nueva ciudad. Se trata de una experiencia espiritual que abre espacios para encontrarse con Dios de manera más profunda, tanto en la vida personal como en la comunidad eclesial.
Jóvenes de todo el mundo, unidos en Cristo
El Papa destacó que la JMJ permitirá a los participantes encontrarse con jóvenes de distintas lenguas, culturas y realidades. Esta diversidad, lejos de ser un obstáculo, constituye una riqueza que hace visible la unidad de quienes forman parte del único Cuerpo de Cristo.
En este sentido, León XIV señaló que la Jornada Mundial de la Juventud representa una ocasión especial para profundizar en la fe, compartir la fraternidad y construir amistades que perduren a lo largo de la vida. Su deseo es que los jóvenes regresen a sus comunidades con recuerdos significativos y una experiencia renovada de su pertenencia a la Iglesia universal.
Una invitación a abrir el corazón a Cristo
El Pontífice también resaltó la coincidencia entre la apertura de las inscripciones para la JMJ Seúl 2027 y la memoria litúrgica de san Juan Pablo II, cuya figura está estrechamente vinculada al nacimiento y desarrollo de las Jornadas Mundiales de la Juventud.
Al evocar su llamado: «¡No tengan miedo! ¡Abran de par en par las puertas a Cristo!», León XIV animó a los jóvenes a acercarse a Seúl con todo lo que forma parte de sus vidas: sus sueños, anhelos y esperanzas, pero también sus heridas y dificultades.
Finalmente, el Santo Padre aseguró que el Señor espera a cada joven en este encuentro de comunión y lo llama por su nombre. La JMJ, afirmó, es una oportunidad para reavivar la esperanza y descubrir la plenitud de la vida y la alegría que nacen del encuentro con Jesús.
La invitación del Papa se convierte también en un llamado misionero para los jóvenes: dejarse encontrar por Cristo, abrirse a la diversidad de los pueblos y regresar a sus comunidades dispuestos a compartir la alegría del Evangelio.
Fuente: Vatican News.





