CEV impulsa el proyecto Talita Kum para acompañar a niños y adolescentes
Más de 100 voluntarios se han sumado a esta iniciativa impulsada por el Centro CEC de la Conferencia Episcopal Venezolana para atender a niños, adolescentes y sus familias en campamentos temporales.
El Centro de Cultura, Educación y Comunicación (Centro CEC) del Secretariado Permanente de la Conferencia Episcopal Venezolana (SPEV) dio a conocer los avances del proyecto Talita Kum, una iniciativa de atención humanitaria que busca acompañar a las familias que permanecen en campamentos temporales tras los recientes sismos registrados en el país.
Este proyecto reúne el compromiso de educadores, psicólogos, orientadores y otros profesionales voluntarios que trabajan de manera articulada para ofrecer atención educativa, apoyo psicoemocional y acompañamiento pastoral a niños, adolescentes y sus familias. Desde su puesta en marcha, más de 100 voluntarios se han incorporado a esta misión, respondiendo al llamado de la Iglesia de salir al encuentro de quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad.
Aulas Abiertas: espacios para aprender, sanar y recuperar la esperanza
Inspirado en la expresión evangélica «Talita Kum» —»Contigo hablo, levántate»—, el proyecto tiene como eje principal la creación de Aulas Abiertas en campamentos temporales y espacios comunitarios seguros.
Estas aulas brindan ambientes protegidos donde niños, niñas y adolescentes pueden continuar su proceso educativo mientras reciben acompañamiento psicosocial y emocional, favoreciendo su bienestar integral y contribuyendo a prevenir el abandono escolar.
Entre los principales avances alcanzados hasta el momento destacan:
* La realización de un diagnóstico territorial que permitió identificar las comunidades con mayores necesidades, especialmente aquellas con centros educativos afectados o familias alojadas en refugios temporales.
* La organización del voluntariado según su ubicación geográfica y su perfil profesional, integrando especialistas en pedagogía, psicología, recreación, orientación y logística para responder de manera más eficaz a las necesidades de cada comunidad.
El juego como camino para sanar
Uno de los pilares del proyecto es el acompañamiento emocional de la infancia a través de la metodología «El juego sana», una propuesta que integra actividades recreativas, expresiones artísticas y dinámicas participativas para ayudar a los niños y adolescentes a expresar sus emociones, fortalecer su resiliencia y afrontar las experiencias traumáticas derivadas de la emergencia.
La iniciativa también contempla espacios de escucha y orientación para padres, madres y cuidadores, proporcionándoles herramientas que les permitan afrontar el estrés, fortalecer los vínculos familiares y contribuir a la reconstrucción del tejido comunitario desde una perspectiva humana y cristiana.
Una invitación a seguir construyendo esperanza
La Comisión Episcopal de Educación y Pastoral Universitaria, en coordinación con el Centro CEC, reiteró que, aunque la reconstrucción de la infraestructura requerirá tiempo, la recuperación emocional y espiritual de las personas debe comenzar desde ahora.
Por ello, mantiene abierta la convocatoria a docentes, psicopedagogos, psicólogos, estudiantes universitarios y profesionales de distintas áreas que deseen sumarse al voluntariado del proyecto Talita Kum, poniendo sus conocimientos y talentos al servicio de quienes más lo necesitan.
Las personas interesadas en formar parte de esta iniciativa o conocer más sobre el proyecto pueden comunicarse a través de los canales oficiales de la Conferencia Episcopal Venezolana.
Con Talita Kum, la Iglesia en Venezuela reafirma su compromiso de acompañar a las comunidades afectadas por la emergencia, promoviendo una respuesta integral que une educación, atención psicosocial, solidaridad y esperanza para contribuir a la reconstrucción de la vida de cientos de familias.




