Una presencia que consuela: Salesianas llevan esperanza a los refugios


Mientras Venezuela avanza en el proceso de recuperación tras los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio, numerosas comunidades religiosas continúan haciendo presente el rostro misericordioso de la Iglesia en medio del dolor. Entre ellas, las Hijas de María Auxiliadora (Salesianas) mantienen una intensa labor de acompañamiento a las familias que permanecen en refugios y zonas afectadas, ofreciendo no solo ayuda material, sino también escucha, consuelo y esperanza.

Desde los primeros días de la emergencia, las religiosas han permanecido junto a las personas desplazadas, respondiendo a las necesidades más urgentes y compartiendo la vida cotidiana con quienes lo han perdido todo.

«Hemos distribuido comidas preparadas con cariño y, sobre todo, hemos permanecido junto a las personas, escuchando sus preocupaciones y ofreciendo una presencia amiga en los momentos más difíciles», expresó la superiora provincial, sor María Eugenia Ramos Rangel, en declaraciones a la Agencia Fides.

Su misión se ha desarrollado en distintos puntos del país. En El Junquito, donde el terremoto ocasionó importantes daños materiales, las Salesianas atienden dos centros de acogida entregando pijamas para los niños, kits de higiene personal y pañales para las madres, además de acompañar a las familias desde la cercanía y la oración.

La presencia de las religiosas también se ha extendido al centro de Caracas, donde numerosas personas permanecen en campamentos provisionales después de que sus viviendas fueran declaradas inhabitables. Allí continúan colaborando con la distribución de ayuda y ofreciendo espacios de escucha para quienes enfrentan el duelo, la incertidumbre y el desarraigo.

Para sor María Eugenia, la misión no termina con la atención inmediata de la emergencia. La reconstrucción también requiere permanecer junto a las personas durante los meses venideros.

«Nos alegra que varias familias ya hayan sido trasladadas a refugios de emergencia, pero el trabajo está lejos de haber terminado. Muchas personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares sin que todavía exista una solución definitiva. Siguen esperando respuestas concretas y un lugar seguro al que puedan llamar casa», afirmó.

En medio de una situación que continúa afectando a miles de venezolanos, las Hijas de María Auxiliadora reafirman su compromiso de caminar junto a las comunidades más vulnerables, convencidas de que la misión también se expresa en la cercanía, la solidaridad y el acompañamiento cotidiano.

Su testimonio se suma al esfuerzo de numerosas congregaciones, voluntarios y agentes de pastoral que, desde distintos lugares del país, siguen haciendo presente el amor de Cristo entre quienes hoy necesitan una mano tendida y una palabra de esperanza.

Fuente: Agencia Fides.