León XIV: “La misión es esencial para sanar un mundo herido”


Durante la audiencia concedida a los participantes de la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias (OMP), el Papa León XIV reafirmó la necesidad de una permanente conversión misionera para responder a los desafíos del mundo actual y fortalecer el anuncio del Evangelio.

Ante más de cien directores nacionales de las OMP provenientes de los cinco continentes, el Santo Padre recordó que 2026 está marcado por importantes acontecimientos misioneros, entre ellos el centenario de la Jornada Mundial de las Misiones, instituida por el Papa Pío XI para promover la oración, la reflexión y la solidaridad con las Iglesias jóvenes.

El Pontífice agradeció el trabajo realizado por las Obras Misionales Pontificias en favor de la evangelización y destacó el aporte específico de cada una de ellas en la formación de agentes pastorales, el acompañamiento de niños, el sostenimiento de seminaristas y la promoción de la conciencia misionera en todo el Pueblo de Dios.

Asimismo, evocó la próxima beatificación del arzobispo Fulton J. Sheen, reconocido por su incansable labor evangelizadora y su compromiso con las misiones, señalándolo como un ejemplo de entrega al anuncio de Cristo.

León XIV también destacó que la Jornada Mundial de las Misiones continúa siendo una expresión concreta de la comunión de la Iglesia universal, ya que permite sostener numerosos proyectos pastorales, educativos, formativos y sociales en los territorios de misión. Gracias a la generosidad de los fieles, miles de comunidades pueden recibir acompañamiento evangelizador y fortalecer su camino de fe.

En este contexto, el Papa recordó la importancia de fomentar una espiritualidad misionera cada vez más profunda entre todos los bautizados. Señaló que la misión no es tarea exclusiva de algunos, sino una responsabilidad compartida por toda la Iglesia, llamada a anunciar el Evangelio con el testimonio de la vida, la oración y la solidaridad.

En la parte final de su mensaje, León XIV recordó que la Iglesia es misionera por naturaleza y subrayó la importancia de vivir una comunión cada vez más profunda en Cristo para impulsar un renovado dinamismo evangelizador. En ese sentido, invitó a todos los bautizados a trabajar por una Iglesia en salida, capaz de llevar esperanza y reconciliación a un mundo marcado por conflictos y divisiones.

“El trabajo de las Obras Misionales Pontificias sigue siendo esencial”, afirmó el Papa, exhortando a continuar la misión con alegría, humildad y poniendo siempre a Jesucristo en el centro de toda acción evangelizadora, siguiendo el ejemplo de san Juan Bautista: «Es necesario que Él crezca y que yo disminuya».

Fuente: Agencia Fides.