Argelia se prepara para recibir por primera vez a un Papa
Del 13 al 23 de abril, el papa León XIV realizará un viaje apostólico a África con el fin de hacer visitas a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Esta será la primera vez que un Pontífice visite Argelia, un país profundamente marcado por la historia del cristianismo en el norte de África, tierra natal de san Agustín de Hipona y escenario del testimonio de fe de los mártires de Tibhirine y de san Carlos de Foucauld. Durante su estancia en el país, el Santo Padre visitará lugares significativos como la Gran Mezquita de Argel y los sitios agustinianos de Annaba, en un itinerario que busca también fortalecer el diálogo y la convivencia entre cristianos y musulmanes.
El cardenal Jean-Paul Vesco, arzobispo de Argel, destacó en una entrevista concedida a Missio Italia (las Obras Misionales Pontificias de Italia) el carácter histórico de esta visita. Según expresó, el Papa no solo llega para recorrer los lugares vinculados a san Agustín o para recordar a los 19 beatos mártires de Argelian entre ellos dos religiosas agustinas y Christian de Chergé, sino sobre todo para encontrarse con el pueblo argelino de hoy. “Lo que espero es que sea un verdadero encuentro con la gente”, afirmó el cardenal, subrayando la importancia de este gesto pastoral en el contexto actual del país.
El lema elegido para la visita es “La paz sea con vosotros”, una expresión que coincide con el saludo tradicional en lengua árabe “As-salamu alaykum”, utilizado cotidianamente por la población. Estas mismas palabras fueron también las primeras pronunciadas por León XIV el 8 de mayo de 2025 tras su elección como Papa. Para el cardenal Vesco, este mensaje responde a una necesidad profunda no solo del pueblo de Argelia, sino también del mundo entero.
Actualmente, la Iglesia católica en Argelia es una comunidad pequeña y diversa, integrada por fieles de numerosas nacionalidades, entre ellos estudiantes, migrantes y cristianos locales. El arzobispo de Argel la describe como una “Iglesia mosaico”, marcada por la fraternidad y la vida comunitaria, que busca integrarse plenamente en la sociedad argelina. A pesar de las dificultades propias de un contexto donde el cristianismo es minoritario, la comunidad católica continúa dando testimonio de su fe y trabajando por la convivencia y el respeto entre las diferentes tradiciones religiosas presentes en el país.
Fuente: OMP Press.




