Inicia la CXXV Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano


 

Este miércoles 4 de febrero, el Episcopado Venezolano dio inicio a su Asamblea Ordinaria Plenaria N.° 125 en la ciudad de Caracas, un espacio de encuentro, oración y discernimiento pastoral en el que la Iglesia en Venezuela inicia un nuevo tiempo de reflexión conjunta. En un contexto nacional marcado por desafíos y tensiones, la Iglesia en Venezuela se congrega para reflexionar, en espíritu de sinodalidad, sobre su misión evangelizadora y su compromiso con la paz, la reconciliación y la promoción de la cultura del encuentro.

La Asamblea se abrió con la celebración de la Eucaristía en la iglesia San Juan Pablo II, en Montalbán, Caracas, como signo de comunión y de confianza en Dios para este tiempo de discernimiento. Los obispos inician sus trabajos en medio de una realidad compleja, pero animados por la Palabra de Dios, particularmente por el pasaje de la carta a los Efesios: «Él es nuestra paz; Él hizo de ambos pueblos uno solo» (Ef 2,14).

Durante la homilía de inicio, monseñor José Luis Azuaje, arzobispo de Maracaibo, presidente de Cáritas Venezuela y primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), explicó que la motivación para orar y trabajar por la paz y la cultura del encuentro no responde únicamente a los recientes acontecimientos de enero, en los que lamentablemente perdieron la vida jóvenes soldados, sino también a los muchos años de violencia y agresión que ha sufrido el pueblo venezolano en su lucha por la dignidad, la libertad y el progreso del país.

Asimismo, el prelado se refirió a los desafíos que plantea el ejercicio del poder, advirtiendo sobre la tentación de decidir y obrar en solitario, buscando el éxito o el reconocimiento social. En contraposición, subrayó que en tiempos de incertidumbre resulta urgente la escucha y el diálogo, afirmando que incluso cuando no se llega de inmediato a decisiones concretas, el proceso de dialogar sin imposiciones ya abre caminos hacia la solución de los problemas.

Reunidos para reflexionar y discernir en sinodalidad

Concluida la celebración eucarística, monseñor Jesús González de Zárate, arzobispo de Valencia y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, instaló formalmente la Asamblea Plenaria en la Casa Monseñor Ibarra. En su intervención, presentó los objetivos fundamentales del encuentro y ofreció una lectura pastoral de la vida eclesial y del complejo panorama sociopolítico del país.

Al realizar un balance de la vida de la Iglesia durante el año 2025, monseñor González de Zárate recogió las inquietudes del pueblo venezolano, señalando que, ante los hechos que hoy ocupan la atención de los medios de comunicación social, se pregunta con frecuencia qué está haciendo o qué va a hacer la Iglesia por la paz, la reconciliación y el diálogo entre los venezolanos. Ante esta inquietud, afirmó con claridad que la Iglesia permanece siempre al servicio de todos, a través de su actividad cotidiana.

El presidente de la CEV explicó que el aporte de la Iglesia a la construcción de una sociedad más justa y democrática se realiza principalmente mediante la predicación del Evangelio, la catequesis, la oración perseverante y las acciones litúrgicas, así como a través de la acción educativa, caritativa y de promoción humana. Insistió en que el análisis que realiza el Episcopado es de carácter pastoral, fundamentado en la fe, el magisterio social de la Iglesia y la experiencia de acompañar de manera cercana y constante al pueblo.

El Nuncio Apostólico transmite el mensaje del Papa León XIV

Para cerrar la jornada inaugural, monseñor Alberto Ortega, nuncio apostólico en Venezuela, compartió el saludo y la bendición del Papa León XIV. Al referirse a los acontecimientos más significativos del año 2025 para la Iglesia y el país, expresó su convicción de que vivir la santidad con intensidad, siguiendo el ejemplo del doctor José Gregorio Hernández y de la madre Carmen Rendiles, constituye una contribución concreta al bien de la sociedad, recordando la importancia de la vocación universal a la santidad.

El nuncio apostólico también destacó que, en los últimos meses, ha visitado diversas diócesis del país y manifestó su deseo de continuar haciéndolo, subrayando que una parte esencial de su misión es hacer presente la cercanía y la solicitud del Santo Padre, transmitir su mensaje y conocer de cerca la vida de la Iglesia y la realidad del pueblo venezolano. Agradeció, finalmente, la cálida acogida recibida y resaltó la fe profunda, el amor al Papa y la devoción mariana del pueblo de Venezuela.

Al concluir la sesión inaugural, monseñor Jesús González de Zárate invitó a los fieles a acompañar con su oración los trabajos de la Asamblea, que se extenderán hasta el próximo domingo, pidiendo al Señor la sabiduría y la fortaleza necesarias para ser auténticos pastores y maestros del Pueblo de Dios.

Se espera que, al finalizar la jornada del lunes 9 de febrero de 2026, los obispos de Venezuela compartan con el país una exhortación pastoral fruto de este tiempo de oración, reflexión y discernimiento.

Fuente: Prensa CEV.