León XIV propone redescubrir la alegría de evangelizar


Al recibir a los participantes en la Asamblea Plenaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el papa León XIV invitó a anunciar el Evangelio sin «protagonismos ni particularismos», sino siempre «por atracción». El encuentro tuvo lugar el jueves 29 de enero, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico. En su intervención, el Pontífice calificó como un tema «de gran urgencia» la ruptura en la transmisión de la fe a las nuevas generaciones.

El Santo Padre recibió en audiencia a los miembros del Dicasterio, agradeciendo al Prefecto, a los Superiores y a los Oficiales por el servicio que prestan al Romano Pontífice y al episcopado, conforme a lo dispuesto por la constitución apostólica Praedicate Evangelium.

En su discurso, León XIV recordó que la misión del Dicasterio para la Doctrina de la Fe consiste en promover y tutelar la integridad de la doctrina católica sobre la fe y la moral, contribuyendo a una comprensión cada vez más profunda del depósito de la fe frente a los nuevos interrogantes que plantea la historia.

Documentos recientes y orientaciones claras

El Pontífice repasó los principales documentos publicados por el Dicasterio en los últimos dos años, subrayando su valor doctrinal y pastoral. Entre ellos mencionó la Nota Gestis verbisque sobre la validez de los sacramentos; la Declaración Dignitas infinita sobre la dignidad humana; las Normas para el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales; y la Nota La Reina de la Paz, referida a la experiencia espiritual vinculada a Medjugorje.

Asimismo, recordó la Nota Antiqua et nova sobre la relación entre la inteligencia artificial y la inteligencia humana; la Nota doctrinal Mater Populi fidelis acerca de los títulos marianos; y la Nota Una caro, dedicada al valor del matrimonio como unión exclusiva entre un hombre y una mujer. Según León XIV, estos textos ofrecen respuestas claras y oportunas tanto a los fieles como a los obispos y teólogos.

La transmisión de la fe, una urgencia actual

El Papa valoró de manera especial la reflexión desarrollada durante la plenaria sobre la transmisión de la fe. Señaló que en las últimas décadas se ha producido una ruptura en la transmisión generacional del cristianismo, especialmente en contextos de antigua evangelización, y que muchos jóvenes viven hoy sin referencia a Dios ni a la Iglesia.

“No son pocos, en realidad, los jóvenes que viven sin referencia alguna a Dios y a la Iglesia —afirmó—, y si por una parte esto provoca dolor en nosotros los creyentes, por otra debe impulsarnos a redescubrir la ‘dulce y reconfortante alegría de evangelizar’, que está en el corazón mismo de la vida y de la misión de la Esposa de Cristo”.

En este sentido, recordó que la Iglesia está llamada a ser misionera y a salir de sí misma, en continuidad con el magisterio de sus predecesores, los papas Benedicto XVI y Francisco.

Cristo en el centro de la misión

León XIV insistió en que la Iglesia no se anuncia a sí misma, sino a Cristo. Subrayó que toda auténtica atracción nace de la acción del Señor y no del protagonismo personal o comunitario, recordando que cada cristiano “es y debe reconocerse siempre y únicamente como un simple y humilde trabajador en la viña del Señor”.

Acompañar con justicia y caridad

Antes de concluir, el Papa se refirió al delicado servicio que presta el Dicasterio en el acompañamiento de obispos y superiores generales en los casos de delitos reservados a este organismo. Se trata —subrayó— de un ámbito de ministerio particularmente sensible, en el que es esencial salvaguardar siempre las exigencias de la justicia, de la verdad y de la caridad.

El Santo Padre concluyó renovando su agradecimiento a los miembros del Dicasterio por su contribución a la vida de la Iglesia y les impartió la Bendición Apostólica, extendiéndola también a sus seres queridos.

Fuente: Vatican News.