Consagrado nuevo obispo para la recién erigida diócesis de Weifang en China


Mons. Anthony Sun Wenjun fue consagrado obispo este 29 de enero de la recién erigida diócesis de Weifang, China continental, en el marco del Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular China.

Antonio Sun Wenjun es el segundo obispo católico ordenado en la República Popular China en los últimos cinco días. Nació en noviembre de 1970. Estudió en el seminario Sheshan de Shanghai de 1989 a 1994. Fue ordenado sacerdote en 1995 en la parroquia de Xishiku, en Pekín. Después prestó su servicio pastoral en Shandong, del 2005 al 2007. Entre los años 2007 y 2008, permaneció en Irlanda para ampliar su formación. Más tarde regresó a Weifang y continuó allí su ministerio.

Diócesis de Weifang

El 20 de abril de 2023 el papa Francisco suprimió, en China continental, la Prefectura Apostólica de Yiduxian, que había sido erigida el 16 de junio de 1931 por el papa Pio XI, tomando del territorio del Vicariato Apostólico de Zhifu (hoy Diócesis de Yantai), y a la vez erigió la nueva Diócesis de Weifang, sufragánea de Jinan, Provincia de Shandong.

La sede episcopal de dicha diócesis será en la iglesia catedral de Cristo Rey, ciudad de Weifang, con una extensión de 16.167,23 Km2 y una población total de 9.386.705 habitantes, de los cuales 6 mil son católicos, atendidos por diez sacerdotes y seis religiosas.

Actividad Misionera

La historia de la diócesis de Weifang, antigua prefectura apostólica de Yiduxian desde 1931, está ligada a la misión evangelizadora llevada a cabo allí por los franciscanos franceses.

En la diócesis trabaja la Congregación diocesana femenina de las Hermanas de la Inmaculada Concepción, que están muy presentes en la pastoral parroquial y la animación de obras sociales. En 2005, algunas de ellas participaron en la reunión de la Comisión católica china de obras caritativas y servicios sociales, titulada «Cuidar de la sociedad». En aquella ocasión, la hermana Zong Huaiying subrayó que, a pesar de las dificultades y la escasez de recursos, era posible llevar a cabo una buena labor social, «con la bendición de Dios».

 

Fuentes: Agencia FidesVatican News